De paseo por La Concha

Esta semana os traemos la historia de una de las piezas urbanísticas más retratadas a lo largo de todo el Pais Vasco. Es simplemente una barandilla, la cuál, en 2010 cumplió nada más y nada menos que 100 años, y donde seguramente, habréis estado apoyados en más de una ocasión. Nuestra protagonista es la barandilla del Paseo de La Concha, en Donostia.

barandilla_donostia

Fuente: sansebastianturismo.com

Su nacimiento fué en 1910, año en el que el Ayuntamiento de la ciudad, aprovechando el auge que supuso la llegada de la reina Isabel II a Donostia, impulsó una reforma integral en la calle de los Baños, actual paseo de La Concha. El presupuesto fué de 5.700 pesetas de la época, unos 34 euros de ahora. La labor del arquitecto municipal, Rafael Alday, fué clave en esta remodelación que sirvió para convertir La Concha en Playa Real, digna de una monarca de la época.

Poco ha cambiado esta barandilla desde principios del siglo XX aunque para ello, se han tenido que acometer continuas labores de mantenimiento debido a temporales, como el registrado en marzo de 2008, que arrancó de cuajo quince metros de barandilla. La empresa encargada de estas labores de restauración, además de su fabricación y venta es Mendia y Murua, la cuál, asegura que su reproducción no es nada fácil, ya que requiere de una elaboración manual. Como detalle, la imágen no está registrada, por lo que todos aquellos que lo deseen pueden hacerse con una copia, siendo posible encontrar este icono donostiarra en Marbella, Madrid y varios puntos de Gipuzkoa.

barandilladelaconcha-medidas

Fuente: mendiaymurua.com

Una de las curiosidades, recorriendo todos los cientos de metros de barandilla, es que todas son iguales menos una. Si observáis con atención, podréis comprobar cómo justo una pieza de la mitad del tramo de barandilla está al revés. La flor mira hacia la bahía, dando la espalda a los paseantes. Os podría decir dónde se encuentra, pero preferimos que la busqueis y nos envieis una foto. :)

Una anécdota más es la gran similitud entre esta barandilla y la de la gran escalinata del desafortunado transatlántico Titanic. Son nueve las coincidencias que presentan la barandilla de la playa de la Concha con la de este barco. Las estructuras ornamentales fueron fabricadas el mismo año y con idéntico diseño pese a que sus respectivos constructores, el arquitecto municipal Juan Rafael Alday y el británico Thomas Andrews, no se conocían.

Para finalizar, cada mes de abril, estudiantes de danza de todo el Pais Vasco, realizan una vistosa exhibición, donde la barandilla les sirve de barra artística, siendo esta la mayor protagonista del espectáculo.

Desde Dilistak esperamos que esta belleza que bordea la playa de La Concha, continúe otros 100 años más.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.